martes, 12 de agosto de 2008

Osetia del Sur, Georgia, Rusia: Cuestión de Fronteras

Recuerdo que Heriberto Cairo Carou nos decía en la asignatura de Geografía Política que un mapa no representa al mundo, lo construye. Viendo el actual conflicto entre Georgia y Osetia del Sur, con Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos, por medio, esta afirmación es significativa. Las actuales fronteras en la región del Cáucaso son un ejemplo de construcción y de una construcción un tanto chapucera. A tenor del actual conflicto podemos apreciar que las fronteras presentes en los mapas no son la representación pura de una realidad sino una construcción y bastante discutible desde los distintos puntos de vista en conflicto. La desintegración de la URSS cuajó en un galimatías en el cual las naciones no se correspondían con Estados, las identidades nacionales no se vieron representadas por el mapa estatal. Todo conflicto se termina por tanto convirtiendo en un conflicto de fronteras. Cada cual las quiere poner a su entender, construyendo así un mapa diferente. La superposición de mapas deseados es el conflicto.

El actual Estado de Georgia toma entre sus fronteras a una región que quiere para sí otro contorno fronterizo: Osetia del Sur. Ésta toma una postura secesionista, a la vez que quiere integrarse en Rusia. La actual composición de Osetia se divide entre un 65% de osetios y un 35% de georgianos. Entre estos la cuestión divergirá, cada cual tendrá sus filias y sus fobias. Aún así el control político en Osetia se encuentra en manos de los propios osetios hecho por el cual se ha producido la toma armada por parte del ejército georgiano. Esto ejemplifica el hecho de que las fronteras estatales no se correspondan con otras fronteras, como las de control político. Al respecto también tiene Rusia su propia concepción de las fronteras que aún coincidiendo físicamente con las deseadas por Osetia del Sur se piensan en términos económicos o de conveniencia estratégica, Rusia tiene interés en construir en Osetia oleoductos y gaseoductos. Por tanto la intervención rusa, que por cierto se hace violando la soberanía de un Estado establecido según unas fronteras, no es tan solidaria como se argumenta. Lo cual se demuestra por el hecho de que para tener la posibilidad de legitimar su intervención armada en el conflicto haya recurrido a la concesión de pasaporte a ciudadanos de Osetia del Sur. Así arguye que interviene en pos de su protección. El Cáucaso es sin lugar a dudas un espacio estratégico importantísimo para Rusia. Como bien apuntaba el pasado sábado Pilar Bonet en El Pais el Cáucaso es para Rusia el equivalente de lo que suponen el Caribe y Centroamérica para EEUU.

La actuación de Rusia se convierte en rechazable y así lo han querido ver EEUU y la Unión Europea los cuales han tomado parte activa en el conflicto. Siendo esta última la que ha propuesto un plan de paz aceptado pero con extensiones por Rusia y aún por aceptar por Georgia. Pero qué pensar de la acción de Georgia. Su actuación mediante las armas resulta reprobable. Esta política de acción violenta es fruto de un efecto de asimilación de los osetios frustrado. No debemos olvidar que en noviembre de 2006 una consulta de Osetia del Sur da la mayoría a los partidarios de la escisión. Vemos la superposición de mapas deseados, Georgia continúa con su delimitación territorial deseada, mientras el pueblo osetio manifiesta un cambio. Se superponen construcción de mapas y uno, el de Georgia, se termina consolidado sobre otro, el de los osetios, con el apoyo de las armas.

El conflicto no parece aún resuelto. Aún queda que Georgía admita el plan propuesto por la Unión Europea, vía Sarkozy. Pero además gracias al añadido de Rusia el conflicto en caso de que lo apruebe Georgia se establecerán discusiones internacionales sobre el status futuro de Abjazia (la otra región “díscola”) y Osetia del Sur. Por tanto el conflicto seguirá abierto, aunque no sabremos si se abrirá en los campos de batalla.

A todo esto no podemos olvidar las víctimas de las fronteras. Este conflicto ha causado muchas muertes así cómo sus efectos están aún por ver. Cuando hablamos de conflictos de fronteras no debemos de olivar que se están moviendo, dejándolos quietos, a personas.

La imagen que se muestra pertenece al bombardeo en Gori, es de Gleb Garanich (Reuters).


domingo, 10 de agosto de 2008

Los abrazos de Edimburgo, Gosku y Palinuro


Andaba hoy por la ciudad de Edimburgo. Ésta es la ciudad del abrazo. Visitaba la Catedral de St Giles y otro visitante me comentaba que era costumbre en las iglesias anglicanas que un grupo de voluntarios se ofrecían para consolar a aquellos que se encontraban tristes por algún asunto. Mientras me lo decía me señalaba a una chica asiática que estaba llorando a lágrima viva y a la cual había acudido un chico. La postal era entrañable, el chico la abrazaba y ella apoyada en su hombro llorando. Pero lo de los abrazos no queda ahí. Paseaba por la calle y me encontré a una chica que llevaba en el pecho un corazón gigante acolchado, en él se podía leer “hug free”, es decir, abrazo gratis. La chica vino hacia mí y yo, por supuesto, la abracé. Esto es algo ha agradecer, sobre todo para mí que iba solo por la calle. Este tipo de gestos te hacen sentir acompañado y acogido.

Pues bien, algo parecido he de agradecer a mi amigo Gosku y a Ramón Cotarelo, Palinuro. Ambos me han dedicado un espacio en sus blogs. También he llegado solo al inconmensurable espacio que es internet y Gosku desde su página noséqué y Ramón Cotarelo desde su blog Palinuro, me han abrazado.

Que Ramón Cotarelo me dé la bienvenida desde su blog es, para mí, todo un honor. Para los que hemos estudiado Ciencias Políticas Cotarelo es toda una institución. Yo, muy a mi pesar, no he podido acudir a ninguna de sus clases. Aún así he podido disfrutar de su paso por la Universidad Complutense, pues he tenido profesores que han pasado por su magisterio (como Manuel Sánchez de Dios o Jaime Ferri Durá). Una de las cosas que siempre se “masticaba” por los pasillos de la Facultad era su gran preparación humanística. Esto siempre se agradece. Al respecto recuerdo yo las clases del maestro Javier Roiz que constantemente nos sacaba referencias de música clásica o versos de Walt Whitman. Ramón Cotarelo daba, entre otras, una asignatura de Historia del Arte relacionada con la política. Era optativa y cuando decidí cogerla ya no estaba. Sin embargo, gracias al profesor Jaime Ferri Durá, este curso pasado vino a darnos una charla sobre la iconografía de la identidad política española en la historia del arte. Fue una sesión realmente divertida. Me hizo especial ilusión que nos enseñara un cuadro de mi paisano Julio Romero de Torres Cante hondo. Fue durante esa sesión cuando él nos dijo que tenía un blog.

Desde ese día soy visitante de su blog. Es muy interesante y os lo recomiendo encarecidamente. En él podemos encontrar “casi de todo”. Sus comentarios a la actualidad política son siempre muy sensatos, cargados de buen juicio, así como están muy bien argumentados y fundamentados, como es propio de un Catedrático de Ciencia Política. Ejerce también de crítico literario y sus críticas a libros, de muy distinto pelaje, siempre son muy orientativas. Además de esto su blog es un buen referente para la actualidad cultural, pues escribe post de los eventos que visita. En temas relacionados con el arte sus post son realmente sorprendentes por la erudición que en ellos demuestra. Cotarelo tiene también un especial interés por la blogosfera e internet como medios de comunicación y difusión. Su prosa siempre es agradable y leerla es una buena forma de ampliar nuestro vocabulario pues Ramón tiene un bagaje lingüístico riquísimo.

Qué decir de mi amigo Gosku (Juanito). Es una de las personas que más aprecio, con él he disfrutado de muy buenas conversaciones. Mi adolescencia es tan suya como mía. Nuestro amor por la música es algo que ha crecido a la vez, entre los dos. Él es informático en potencia y tiene un pie en Boston y otro en Sevilla. Su página web es muy interesante para aquellos que busquen recomendaciones musicales, él las da con buen atino. También para aquellos que quieran consultar sobre nuevas tecnologías, su preparación como informático lo hacen solvente al respecto. Por último decir que ha dedicado muchos y buenos post a asuntos gramaticales y de lingüística.

En definitiva, visiten estos blogs. Los tengo en la sección de favoritos. Yo desde aquí quiero agradecer su abrazo.

viernes, 8 de agosto de 2008

Yo también en Glencoe, como Horatio McCulloch.


Hoy por la tarde estuve en el Kelvingrove Art Gallery and Museum. Un gran museo, a veces caótico, pero que abarca gran cantidad de periodos artísticos así como también, arqueología, paleontología y ciencias naturales. Esta visita me dará para varios post. Aquí quisiera relatar la experiencia que me ha causado ver el cuadro de Horatio McCulloch Glencoe (1864). Glencoe es una región de Escocia situada en las Highlands. Las Highlands fueron todo un referente para la identidad escocesa durante el romanticismo. En ellas encontraban el espíritu rural y exótico con el que confrontar la modernidad. Abundan los “landscape painter” que encontraron en estas tierras verdes, húmedas y silenciosas el sosiego a su alma atormentada.

Este cuadro es un buen reflejo de la esencia, natural y tranquila, que se puede respirar en las Highlands. El manso posar de los ciervos transmite serenidad. El horizonte, quebrado por montañas, nos da un punto de fuga en el que dejar caer la vista. El cuadro es una invitación al sosiego.

Además de esto me gustó especialmente este cuadro porque yo estuve el fin de semana pasado en esos mismos parajes, como demuestra la foto. Me sentí romántico también y subsumí la identidad verde y sosegada de las Highlands y Escocia. Cuadros y viajes como éste te reconcilian con el mundo.

jueves, 7 de agosto de 2008

Christine Borland: conceptualización artística médica




La semana pasada estuve en el Gallery of Modern Art (GoMA) de Glasgow. En su conjunto me pareció un museo bastante insulso, no llegué a entender la gran mayoría de las obras en él expuesto. Tan sólo me pareció interesante la artista que aquí me dispongo a comentar: Chistine Borland. De ésta, oriunda de Glasgow, aprecié los vínculos que quiere establecer entre el arte y la ciencia médica. Vínculo que establece desde una postura ética, mostrándonos las repercusiones de los fenómenos médicos. Esto supone adentrarse en la forma de entender el cuerpo humano como manifestación social o representación humana. La obra que me sorprendió se titula After a true Story- Giant an Fairy Tales (1997) . En ésta, como se puede ver en la imagen, se muestra la silueta, hecha en polvo, del esqueleto de un gigante. Sobre esta silueta se proyecta una luz que dibuja la sombra del esqueleto sobre la pared. El planteamiento de la obra se hace más interesante por el hecho de que junto a la silueta del gigante se presenta la página de un libro de anatomía en la cual se cuenta la historia del gigante al cual corresponde el esqueleto dilucidado. La presentación de la historia se hace sin la intención puramente médica, lo cual nos extraña, se hace resaltando lo extrambótico del caso médico así como el hecho de que el gigante, apodado “The Irish Giant”, fuera un espectáculo de una feria ambulante.

La incluisión de esta historia en la obra de arte nos da a entender dos cosas. En primer lugar, la artista es conceptual: lo que en su obra destaca es la idea y la historia más allá de la propia ejecución de la obra. La obra es tenue: una silueta en polvo y en sombra; sin embargo está cargada de significado. Siendo éste el segundo elemento a entender, en mi opinión. La obra se establece como una reflexión que vincula la causistica médica con el espectáculo. Lo grotesco del tamaño del individuo, Charles Byrne, a causa de una enfermedad, gigantismo, se convierte en una representación lúdica para el espectador. La obra de Borland hace lo mismo pero mostrándonos el anverso de la historia. La sombra que proyecta la silueta de polvo es la misma que en su día proyectaría la figura del gigante siendo también un espectáculo pero, esta vez, comentado por la propia historia personal del individuo, algo que en su día no encontrarían los espectadores. La historia del individuo está cargada de dramatismo, se destaca su alcoholismo, lo cual nos muestra el lado personal, más allá de la mera figura de 2 metros con 49 centímetros.

Subo dos obras más de la artista, éstas no se encuentran en el GoMA sino, para mí, en paradero desconocido. Una de ellas se titula Black, White and Shades of Grey (2007). En ésta, un fotografía, aparece un árbol blanco entre árboles negros. Esta fotografía nos muestra un árbol, el blanco, menor al resto y que a causa de su juventud aun no ha sido afectado por un hongo que torna la corteza en negro. Este hongo aparece en Escocia y en aquellos parajes que rodean las destilerías de Whysky, su origen se encuentra en el procedimiento de fermentación del grano. Esto se puede entender como un paralelismo entre la conservación en alcohol, como técnica de alteración del proceso de descomposición, y los gases, del alcohol, que alteran el proceso de conservación de la corteza del arbol.

La tercera obra que muestro se titula The velocity of Dreps (2004). Ésta es también una fotografía. En ella contrasta el color rojo de una sandía reventada con el verdoso marrón del suelo. El contraste es fuerte dándole tensión a la fotografía. Es esta la intención de la autora la cual se aprecia aún más si atendemos a su explicación. La sandía se utilizan en medicina forense porque openen la misma resistencia a la caída que el craneo humano. Por tanto de simples sandía pasamos a la escena tal vez de un asesinato, de un suicidio o un accidente. La obra se tensa aún más desde su significado.

En definitiva la obra de esta autora aunque dificilmente sondable, aveces, es interesante por su originalidad y por los vínculos que establece.

Decir, la primera de ésta fotografía se la he de agradecer a Noa, compañera acá en Glasgow y que con paciencia me está supliendo como fotógrafo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Contra la lógica del pánico y el odio en política: W. B. Yeats


Llueve en Glasgow, lo cual no es ninguna novedad. Llueve todos los días pero no de forma continuada, el agua se mezcla con rayos de sol, esta es tierra propicia para los arcoíris. Hoy el día se desperezó entre lluvia y, me temo, se irá entre aguas. Es por eso que me he quedado encerrado en casa. He aprovechado para hacer algunas lecturas.

Os quería invitar a la lectura de un poema de W. B. Yeats que me ha causado cierta conmoción; ha despertado en mí una reflexión sobre la barbarie y la inclusión de la lógica del pánico y el odio en la política. La vida de W. B. Yeats es sumamente interesante por las continuas dualidades que en ella se mantienen, Yeats es múltiple y esquivo a generalizaciones. Pero acá quiero destacar tan sólo ciertos aspectos, especialmente aquellos relacionado con la lucha activa que practicó por la independencia de Irlanda. Independencia que si bien apoyó en plano político fue él quien trasladó al ámbito literario, según he podido leer. Hizo un gran esfuerzo por el renacer de la literatura irlandesa, estimulándola desde sus propias raíces. Pero la militancia de Yeats en los círculos irlandeses que luchaban por la independencia de su país jamás se tornó en una militancia guerrillera en el Ejército Republicano Irlandés. Esto diferencia a Yeats del linaje de poetas y escritores que se convirtieron en soldados o guerrilleros y de aquellos soldados que se convirtieron en poetas y escritores, de esta última podemos destacar a E. Jünger.

El poema que aquí quiero aportar pertenece a su libro “La Torre” (1928) una de su últimas obras y perteneciente a su plena madurez en la cual desde un libre distanciamiento desarrolla una capacidad de diagnóstico sobre temas diversos como pueden ser la muerte, la vejez o, en el caso que aquí quiero destacar, la guerra y la violencia. El poeta se vuelve menos apasionado, deja de ser un mártir de su sensibilidad para convertirse en un testigo lúcido. Esto se puede apreciar en la sección del libro “Reflexiones en tiempos de guerra civil”. En el poema VII “Veo Fantasmas de odio y de la plenitud del corazón y del vacío que vendrá” retrocede a los tiempos de la Guerra Civil en Irlanda (1922-1923) y se duele del tiempo de odio y violencia que sufrió. El poema está muy bien planteado porque desde su primer verso (“Subo a la cima de la torre y palpo piedra herida”) nos muestra la intención del poema: mirar atrás desde su madurez presente. Su intención se hace manifiestamente crítica. Después quedan bien expuestos los elementos diseccionados: el odio como fruto de las ideas apasionadas y perturbadas y las víctimas de tal odio. El poema, a su vez, tiene una intención autocrítica, el poeta no es compasivo con su pasado. Este aspecto le aporta calidad humana al poema y, por supuesto, al poeta.

Este poema es una buena invitación a la erradicación de la lógica del odio y el pánico en la política. Nos aporta un buen ejemplo de la sustitución del diálogo por la dialéctica de los puños y las armas. Es toda una defensa a la negación de la instalación de la violencia en el conflicto político.

Os paso el poema en versión original y después la traducción de Carlos Jiménez Arribas (DVD Ediciones, 2004):

VII. i{I see Phantoms of Hatred and of the Heart's}

i{Fullness and of the Coming Emptiness}

I climb to the tower-top and lean upon broken stone,

A mist that is like blown snow is sweeping over all,

Valley, river, and elms, under the light of a moon

That seems unlike itself, that seems unchangeable,

A glittering sword out of the east. A puff of wind

And those white glimmering fragments of the mist sweep by.

Frenzies bewilder, reveries perturb the mind;

Monstrous familiar images swim to the mind's eye.

'Vengeance upon the murderers,' the cry goes up,

'Vengeance for Jacques Molay.' In cloud-pale rags, or in lace,

The rage-driven, rage-tormented, and rage-hungry troop,

Trooper belabouring trooper, biting at arm or at face,

Plunges towards nothing, arms and fingers spreading wide

For the embrace of nothing; and I, my wits astray

Because of all that senseless tumult, all but cried

For vengeance on the murderers of Jacques Molay.

Their legs long, delicate and slender, aquamarine their eyes,

Magical unicorns bear ladies on their backs.

The ladies close their musing eyes. No prophecies,

Remembered out of Babylonian almanacs,

Have closed the ladies' eyes, their minds are but a pool

Where even longing drowns under its own excess;

Nothing but stillness can remain when hearts are full

Of their own sweetness, bodies of their loveliness.

The cloud-pale unicorns, the eyes of aquamarine,

The quivering half-closed eyelids, the rags of cloud or of lace,

Or eyes that rage has brightened, arms it has made lean,

Give place to an indifferent multitude, give place

To brazen hawks. Nor self-delighting reverie,

Nor hate of what's to come, nor pity for what's gone,

Nothing but grip of claw, and the eye's complacency,

The innumerable clanging wings that have put out the moon.

I turn away and shut the door, and on the stair

Wonder how many times I could have proved my worth

In something that all others understand or share;

But O! ambitious heart, had such a proof drawn forth

A company of friends, a conscience set at ease,

It had but made us pine the more. The abstract joy,

The half-read wisdom of daemonic images,

Suffice the ageing man as once the growing boy.

VII: Veo Fantasmas de odio y de la plenitude del corazón y del vacío que vendrá

Subo a la cima de la torre y palpo piedra herida,

una neblina como nieve en polvo barre todo,

el valle, el rio, los olmos, bajo una luz de luna

que no parece luna, que parece inmutable,

una centelleante espada po el este. Sopla el viento

y esas centellas blancas de la niebla pasan.

El frenesí anonada, y el ensueño ha perturbado ya la mente;

imágenes atroces de lo familiar empozan la mirada.

“Venganza contra los que le mataron”, se alza el grito,

“Venganza para Jaques Molay”. En harapienta palidez, o encajes,

la tropa alada de ira, atormentada de ira, hambrienta de ira,

cada soldado contra otro, mordiéndose en los brazos o en la cara,

se zambulle en la nada, brazos y dedos bien abiertos

para abrazar la nada; y yo, mi mente en desbandada

por todo este tumulto sin sentido, yo también pedí

venganza contra aquello que mataron a Molay.

Sus pata largas, delicados y esbeltos, ojos de aguamarina,

los unicornios mágicos pasean a las damas en su grupas.

Las damas cierran pensativos ojos. Ninguna profecía,

rememorando un almanaque babilónico,

cerró los ojos de la damas, sus mentes son cisternas

donde hasta la añoranza se ahoga con su propio exceso;

nada sino quietud puede quedar si el corazón se colma

de su propia dulzura, el cuerpo de su amable forma.

Los unicornios pálidos, los ojos con su aguamarina,

los párpados que tiemblan entreabiertos, las trizas de la nubes o de encajes,

los ojos que la ira ha iluminado, los brazos que ha dejado secos,

dan paso a una muchedumbre ya impertérrita, dan paso

a halcones sin piedad. Y no hay ensueño de la propia complacencia,

ni odio contra aquello que vendrá, ni pena por lo que se ha ido:

nada sino propósito en la garra, y petulancia en la mirada,

la s incontables alas de metal que han ocultado nuestra luna.

Me doy la vuelta y, al cerrar la puerta, en la escalera,

pienso las veces que podría haber probado mi valía

en algo que los otros entendieran o pudieran compartir;

más, ambicioso corazón, si hubiera convocado en esa prueba

un gran grupo de amigos, una conciencia en paz consigo misma,

tan sólo habría acrecentado nuestro anhelo. El goce abstracto,

la mal leída ciencia de imagen sobrenatural,

bastan al hombre viejo como antes al adolescente.

Firmen, por favor.


Leo en el blog de Ramón Cotarelo, Palinuro, una recogida de firmas que está haciendo Amnistía Internacional con el fin de evitar que en Iran se produzca la ejecución, por ahorcamiento en grúa, de dos presos Behnoud y Mohammad. La pena capital, en este caso, pretende ajusticiar a dos individuos por crímenes que cometieron siendo menores de edad. Os dejo la dirección de Amnistía Internacional. Animaros.

http://info.es.amnesty.org/c/mv?EMID=08501JU0IAR8F5F012GJPAA&TYPE=HTML

martes, 5 de agosto de 2008

Ciudadano, cliente, democracia de mercado y de cliente: Entrevista a Luis Cantarrell


Antes de ayer, domingo, se publicó en El País, páginas salmón, una entrevista al Vicepresidente ejecutivo de Nestlé en Europa, Luis Cantarrell, me pareció interesante por algunas respuestas que dio. En primer lugar me resultó curioso pero muy comprensible que afirmara que es descabellado culpar a las empresas de la actual crisis. Digo que me parece comprensible porque nadie, o salvo los muy honrados y honestos, asumen su culpa pero, digo también, curioso porque si los gobiernos no son culpables y los empresarios tampoco, exculpados ellos, quedamos nosotros: clientes o ciudadanos y trabajadores. Y como yo no soy honrado, o no muy honrado, afirmo también que es descabellado culpar de la actual crisis a ciudadanos, clientes y trabajadores. Estamos en una crisis que por tanto no sólo no es clara o semántica, según el gobierno, sino que es, también, criptogénica (con origen desconocido). Enigmática situación la presente, el gobierno se exculpa, los empresarios culpan al gobierno (según un estudio de Iberinform), los consumidores pagamos más, los ciudadanos desconfiamos más del gobierno y de la oposición (según el barómetro de julio del CIS) y a los trabajadores o bien les reducen el salario o bien “patadita en el culo”. Esto es un galimatías.

Hay otro aspecto de la entrevista que me parece sumamente interesante. El entrevistado dice creer que la mejor democracia es la del mercado o la del cliente. Típica intentona por parte de un nuevo pensamiento de sustituir el concepto de ciudadano por el de cliente a la vez que intentan mantener el concepto de democracia, aunque en realidad los tergiversen y lo desnaturalicen. La sustitución del concepto de ciudadano por el concepto de cliente es muy sintomático de un pensamiento claramente empresarial que pretende circunscribir al individuo en nuevas categorías apegadas a su realidad: el consumo. Su intención es excluir mediante una implantación de nuevos conceptos que nos hagan olvidar la naturaleza pública y política del individuo. Pretenden generar un nuevo marco conceptual. El problema de este marco conceptual es que se extenderá por la academia y los discursos y terminará por transformar al individuo político o ciudadano en un individuo consumista. Lo cual para ellos es más rentable así como le evitará determinados problemas.

Esta intentona es muy representativa de la singladura que ha ido recorriendo la democracia, transformándose ésta en un espectáculo más digno de consumir que de reflexionar y meditar. Las empresas jamás podrán ser democráticas porque son jerárquicas en su organización, aunque digan lo contrario, son competitivas entre ellas y tienden al conflicto destructivo y porque, también, se dirigen hacia el consumidor con la intención de manipularlo y siempre intentarán acoger al individuo para su propio beneficio. Aunque las democracias actuales se acojan a gran parte de estos principios hemos de entender que nuestras democracias están en parte desnaturalizadas y se acogen a dinámicas partiditas muy similares a las dinámicas competitivas del mercado. En mi opinión al punto en el que nos reconozcamos como clientes y no como ciudadanos habremos perdido la identidad política y civil para ser tan sólo aquello que podemos consumir, habremos deslizado nuestra identidad hacia lo consumido. No debemos olvidar que el consumo es privado y que las relaciones pasarán a ser siempre contractuales, la relación pública así como la generosidad de pensar en el bien común quedará diluida. La intención de sustituir el concepto de ciudadano por el de consumidor en la mayoría de los casos es torticera. Así lo creo yo.

Luis Cantarrel intenta, como buen directivo, defender la bondad y gracia de las empresas, y en concreto de aquella que representa. Es normal, pero también lo es que nosotros reconozcamos lo contrario. Uno de los puntos que más me ha sorprendido es la loa que hace a la transparencia de las empresas. Eso es cuestionable desde muchos prismas. Empecemos por el más obvio, su transparencia se ve afectada y velada por las técnicas que usan para atraer el consumo. Jamás diría que los anuncios son transparentes, el dictum que mejor les definiría es aquel que dice “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Pero Luis Cantarrell se refiere a la transparencia de las empresas en otro sentido, afirma que sus márgenes son públicos y conocidos. Según se podía leer en El País, el Lunes, en un artículo titulado “Las empresas negaron la cris que venía” que durante 2007 las empresas (aquellas que conforman el indicador el Ibex 35) no admitieron a la Comisión Nacional de Mercado Valores sus problemas, ocultando datos. Dónde queda entonces su transparencia. Pero podemos seguir apuntando flancos en los cuales las empresas no son transparentes, porque no son públicas sino privadas, por ejemplo en la publicación de sus secretos profesionales como bien puede ser una fórmula milagrosa de crece pelo a la fórmula de la cocacola. Ellos no trabajan para que el demos disfrute ni se beneficie sino para que el demos lo consuma y por tanto lo page. Podemos decir por tanto que las empresas no son transparentes sino turbias. Y he dejado a un lado los casos de fraude al fisco, los cuales se hacen también desde la oscuridad y no la transparencia.

Desde nuevos planteamientos de Gestión Pública se apela a la concepción del ciudadano-cliente, y a veces lo hacen con buena intención: la de mejorar el servicio público. En este sentido se encuentra la “Customer relationship management” o “Relación con el ciudadano/cliente” que pretende “customizar” para hacer más transparente la gestión pública aumentando el conocimiento de las administraciones sobre los ciudadanos. Puede que su intención sea buena pero creo que esta tarea se puede realizar sin tener que prescindir del concepto de ciudadano o sustituirlo por el concepto de cliente, además se puede recurrir a conceptos como los de democracia y servicio público, los cuales me parecen más dignos y propios de la administración pública que, recordemos, no tiene la finalidad de obtener beneficios públicos sino la de servir al ciudadano.